La Thermomix se ha convertido en una aliada silenciosa de la cocina casera, y las recetas de cremas de verduras lo demuestran cada día. Hoy traemos una que merece ocupar un lugar fijo en el repertorio de cualquier cocinero: la crema de zanahoria. Sencilla, rápida, adaptable al gusto de cada quien. Es el tipo de plato que funciona tanto en invierno, cuando el frío pide algo caliente y reconfortante, como en verano, si la sirves fría y le añades un toque de crema.
¿Qué la hace especial? Que podés hacerla tan ligera o tan abundante como quieras. Si prefieres cuidar las calorías, reduces la mantequilla y el aceite. Si buscas algo más contundente, le metes unos quesitos y listo. También funciona como puré si le reduces el caldo. Y aquí va lo mejor: prepárala en grandes cantidades y congélala. Es una de esas recetas que algún día te salvará la cena cuando no tengas ánimo para cocinar.
Para hacerla necesitás 500 gramos de zanahoria, 100 de puerro, 100 de cebolla, 40 de mantequilla, 40 de aceite de oliva virgen extra, 250 mililitros de agua, sal y pimienta. El proceso es tan directo que casi no requiere destreza. Picás la cebolla y el puerro en la Thermomix usando la secuencia 1, 4, 9 dos veces. Luego agregas la mantequilla y el aceite, cocinás 15 minutos a 100 grados y velocidad 1. Después, cinco minutos más a temperatura Varoma y velocidad 3. Ahí es cuando metes la zanahoria cortada en dados, agua suficiente para cubrirla, sal, pimienta, y dejás que se cocine 20 minutos a 100 grados y velocidad 2. Finalmente, triturás cuatro minutos a velocidad máxima y servís bien caliente.
Lo interesante es que de verdad no exige experiencia en la cocina. Un principiante la logra a la primera. La textura que obtenés es terciopelada, sin grumos, exactamente como debe ser una crema que se disfruta con la cuchara.
Como primer plato se lleva bien con un pescado a la plancha de segundo, o si prefieres algo sin complicaciones, una tortilla francesa cierra la cena sin problemas. Cuarenta minutos entre que la empiezas y la tienes en el plato. ¿Tiempo para que valga la pena? Absolutamente.








