El coche privado sigue siendo la opción inevitable para llegar a Valencia desde los pueblos del área metropolitana

Valencia ha invertido años en tejer una red de transporte más verde. Más autobuses. Más carriles para bicicletas. Menos coches en las grandes avenidas del centro. Pero ese esfuerzo tiene un límite claro: termina donde termina la ciudad.

Según un estudio de la Cátedra de Transporte y Sociedad de la Universitat Politècnica de Valencia, quienes viven en los municipios del área metropolitana y necesitan acceder a la capital enfrentan una realidad distinta. Allí, el coche privado no es una opción de lujo ni una preferencia personal: es prácticamente la única manera de moverse. La investigación, dirigida por Tomás Ruiz y con participación de Victoria Lerma del Instituto ITACA, revela cómo la brecha en la oferta de transporte público entre el centro y la periferia consolida esta dependencia del automóvil.

¿Por qué ocurre esto? Sencillamente, porque el transporte colectivo que funciona dentro de Valencia desaparece o se vuelve insuficiente en cuanto cruzas los límites municipales. Un autobús que llega cada cuarenta minutos, o una línea de tren que no conecta con tu pueblo, no es una alternativa viable para alguien que tiene que llegar puntual al trabajo. El coche espera en el garaje sin condiciones. Los horarios de los trenes y autobuses, no.

Este hallazgo cobra especial relevancia en el contexto de la Semana Europea de la Movilidad, cuando ciudades de todo el continente reflexionan sobre cómo reducir emisiones y congestión. Valencia puede presumir de avances internos, pero el problema no está solo en cómo se mueve la gente dentro de la ciudad. Está en cómo llegan hasta allí.

La investigación subraya lo que los residentes en Paterna, Requena o Riba-roja ya saben en la práctica: construir autobuses bonitos y carriles bici no resuelve nada si vives a treinta kilómetros del centro y tu única opción real es meterte en el coche a las siete de la mañana. La dependencia no disminuirá hasta que la oferta de transporte público alcance la periferia con la misma calidad y frecuencia que existe en el corazón de la capital.

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