Lidl sorprende con una moto trail de 125 cc a menos de 3.000 euros: ¿la próxima locura de compra impulsiva?

Cuando pensamos en los folletos semanales de Lidl imaginamos ofertas en electrodomésticos, alimentos o artículos de temporada. Pero la cadena alemana decidió romper esquemas: ahora vende motos. La Prike PXA Adventure, una trail de 125 cc, llegó a los supermercados de Alemania con un precio que desafía la lógica del mercado: 2.999 euros. Con carnet A1 en el bolsillo, cualquiera puede llevarla a casa desde la caja de un hipermercado.

Las especificaciones técnicas revelan una propuesta pensada para principiantes. El motor monocilíndrico refrigerado por aire entrega 10 CV de potencia y alcanza una velocidad máxima de 85 km/h. Seis marchas suavizarán la entrega de potencia, promete Lidl. El chasis monta una horquilla telescópica hidráulica, llantas de 17 pulgadas y brinda una altura al suelo de 260 mm, cifras típicas de una trail accesible. Con unos 152 kilos en orden de marcha, la Prike no intimida a quien se sube a una moto por primera vez.

Pero aquí viene el pero, y es considerable. Los frenos de disco hidráulicos delanteros y traseros cuentan con sistema CBS de frenado combinado, pero carecen de ABS. En carreteras mojadas o situaciones de emergencia, esa ausencia se notaría. El equipo electrónico es lo justo: iluminación LED básica, pantalla de instrumentos digital y poco más. No esperes conectividad ni sistemas de seguridad avanzados a este precio.

La oferta, disponible también en España, ha generado expectativa. Las colas que Lidl anticipa en sus tiendas hablan de algo más profundo: el atractivo irresistible de las gangas, incluso en categorías insólitas. Una moto homologada Euro 5+, con seis marchas y frenos hidráulicos, por menos de lo que cuesta un portátil decente, suena a espejismo. Y probablemente lo sea para muchos que lleguen a la tienda esperando encontrar stock.

La Prike PXA Adventure es válida para conductores con permiso A1 o la convalidación B+3 años. Algunos se preguntarán si Lidl realmente espera vender estas máquinas o si el verdadero objetivo es llenar sus tiendas de curiosos. Cualquiera que sea el caso, la moto de supermercado ya es un hecho que confirma que el retail no deja de sorprender.

Crónica en FocoSobre la publicidad