Cómo unos anuncios de televisión se convirtieron en el mayor éxito financiero de Atresmedia

Atresmedia acaba de vender su participación en Fever por 227 millones de euros. La operación, cerrada con el fondo británico Vitruvian Partners, dispara la valoración de la plataforma de entradas hasta los 4.500 millones. Pero lo verdaderamente notable no es el precio final, sino cómo llegó hasta allí: la cadena de televisión pagó su entrada inicial en 2015 con lo que tenía más a mano: anuncios que sobraban en antena.

Esos simples espacios publicitarios acumulados a lo largo de once años han generado 205 millones de beneficio neto. Una cifra que eclipsa por completo los resultados del grupo en el primer semestre: 56,4 millones de euros. Dicho de otra forma, la operación vale casi 3,6 veces lo que ganó Atresmedia en seis meses con todo su portfolio. Si se compara con la capitalización bursátil de la dueña de Antena 3 y La Sexta, apenas supera los 1.190 millones, Fever representa casi una quinta parte del valor total de la compañía. Una plataforma dedicada a vender entradas para conciertos con luces ambientales y exposiciones inmersivas le regaló a una empresa de medios televisivos la mejor noticia del ejercicio.

La maniobra financiera tiene nombre: media for equity. La televisión emite publicidad a cambio de acciones. El coste real para la cadena es bajo porque estos acuerdos aprovechan el inventario sin vender, esos espacios que de todas formas quedan vacíos. Para la startup, representa una campaña masiva en horario prime time que en efectivo nunca habría podido costearse. La relación fue más allá de los simples anuncios. Cuando Atresmedia y Fever colaboraron en el escape room de La casa de papel, proyecto que superó los 70.000 visitantes, la puerta se abrió hacia Netflix y otros estudios estadounidenses. El director de Atresmedia Diversificación, Javier Nuche, llegó a ocupar un asiento en el consejo de la startup.

Los números finales revelan la magnitud del acierto: 296 millones ingresados en total, 264 de ellos en beneficio neto después de impuestos. Fever pasó de una valoración aproximada de 1.000 millones en 2022 a 4.500 millones ahora. Hay un detalle curioso: en julio, Atresmedia registró esta participación en sus cuentas por 197 millones. Dos meses después cobró 227. La diferencia se explica por la revalorización acelerada.

Mientras tanto, el negocio tradicional de la cadena se comporta de manera mediocre. La publicidad en televisión lineal cayó un 1,3% en el primer semestre, hasta 386,2 millones de euros. El mismo medio que genera ingresos decrecientes fue la moneda de cambio para acceder a la inversión más rentable de la compañía. Atresmedia Diversificación obtuvo 335 millones de euros en ingresos totales, de los cuales Fever aportó cerca del 88%. La lección resulta evidente: a veces el mejor uso de lo que sobra es apostar por quien está creciendo.