El absurdo trofeo del váter en Marvel’s Wolverine que nadie esperaba

Insomniac Games ha sembrado Marvel’s Wolverine de secretos curiosos, y uno de los más extravagantes implica un retrete y una experiencia que Logan probablemente preferiría olvidar. El nuevo exclusivo de PS5 sigue sorprendiendo a los jugadores conforme avanzan en la historia, y entre sus muchas sorpresas hay un trofeo tan peculiar que parece sacado de un chiste de cantina.

En cierto punto del juego, Wolverine se encuentra en un bar repleto de gente. Como ocurre en cualquier establecimiento que se precie, los aseos están ahí, discretos en la esquina, esperando el típico momento de un viajero que ha perdido la cuenta de cervezas. Lo que nadie espera es que ese baño contenga uno de los trofeos más raros del juego: El beso de Poseidón. Sin entrar en detalles que arruinen la experiencia, basta decir que la escena es tan absurda como incómoda.

Al interactuar con un punto específico en el baño, sucede lo inexplicable. Una máscara gigantesca avanza hacia el jugador en lo que probablemente sea el beso más desagradable jamás capturado en un videojuego de Marvel. La situación es tan surrealista que resulta difícil no reírse. Lograr este momento peculiar desbloquea el trofeo mencionado, un paso necesario para quienes buscan el Platino del juego.

Insomniac tiene una reputación ganada a pulso por estos detalles inesperados. El estudio no solo crea historias envolventes, sino que también se divierte escondiendo momentos memorables que recompensan la exploración curiosa. Marvel’s Wolverine no es la excepción: mientras el equipo sigue puliendo la experiencia tras su lanzamiento, estos huevos de pascua mantienen a los jugadores descubriendo sorpresas semanas después de haber comenzado.

Los trofeos en los videojuegos modernos funcionan como una suerte de coleccionismo digital, y cuando el juego ofrece este tipo de desafíos absurdos junto a otros más convencionales, la experiencia se vuelve más entretenida. ¿Quién sabe qué otras rarezas esconde Wolverine en sus rincones más inesperados?